Génesis
2:11

El nombre del primero es Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro.

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Génesis
2:13

Y el nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea la tierra de Cus.

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Génesis
2:14

Y el nombre del tercer río es Tigris; éste es el que corre al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.

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Génesis
2:19

Y el SEÑOR Dios formó de la tierra todo animal del campo y toda ave del cielo, y los trajo al hombre para ver cómo los llamaría; y como el hombre llamó a cada ser viviente, ése fue su nombre.

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Génesis
2:20

Y el hombre puso nombre a todo ganado y a las aves del cielo y a toda bestia del campo, mas para Adán no se encontró una ayuda que fuera idónea para él.

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Génesis
3:20

Y el hombre le puso por nombre Eva a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes.

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Génesis
4:17

Y conoció Caín a su mujer, y ella concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad y la llamó Enoc, como el nombre de su hijo.

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Génesis
4:19

Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de una era Ada, y el nombre de la otra, Zila.

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Génesis
4:25

Y conoció Adán otra vez a su mujer; y ella dio a luz un hijo y le puso por nombre Set, porque, dijo ella: Dios me ha dado otro hijo en lugar de Abel, pues Caín lo mató.

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Génesis
4:26

A Set le nació también un hijo y le puso por nombre Enós. Por ese tiempo comenzaron los hombres a invocar el nombre del SEÑOR.

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/ Nombre / (heb. shêm; gr. ónoma). Los hebreos, como otros pueblos antiguos del Cercano Oriente, daban gran importancia a los nombres personales. Tenían significados literales, y eran símbolos del carácter y la personalidad de la persona; a veces reflejaban el talante o los sentimientos de quien daba el nombre. Los apellidos hereditarios eran prácticamente inexistentes en tiempos bíblicos. Cuando era necesario distinguir a 2 personas del mismo nombre, a menudo se añadía un adjetivo que identificara al individuo, como en los siguientes ejemplos: Saulo de Tarso, José de Arimatea, Jesús de Nazaret, 847 Elías tisbita, Jacobo hijo de Alfeo, Judas hermano de Jacobo, etc. Algunos tenían uno adicional o alternativo, que se menciona en la Biblia como "sobrenombre" (Hch. 10:5; cf Mr. 3:16, 17). Los de Abrahán, Israel y Josué son ejemplos de nombres adicionales o reemplazantes de los anteriores de las personas indicadas. En cuanto a la forma y la estructura, los nombres hebreos bíblicos seguían un esquema que parece extraño para la mente moderna. Con frecuencia, están formados por 2 o más palabras que podían expresar una frase abreviada, como en los siguientes ejemplos: Abidán, "mi padre es juez"; Icabod, "la gloria se ha apartado". Ocasionalmente consistían de una sola palabra, como en el caso de Débora, "abeja"; Barac, "relámpago"; Caleb, "perro"; Jonás, "paloma"; etc. A menudo tienen forma verbal: Saúl, "pedido (a Dios)" o "prestado (a Dios)"; Natán, "El (es decir, Dios) ha dado"; Baruc, "bendecido"; etc. Otros nombres bíblicos sencillamente reflejan diversos términos de afecto, como Noemí, "mi agrado"; Tabita, "gacela"; y Sansón, posiblemente "pequeño sol". Tal vez la clase más popular de nombres entre los israelitas era el que contenía alguna referencia al Dios verdadero y a menudo expresaba piadosas declaraciones de fe (por ejemplo, Elías significa "Yahweh es mi Dios"); otros reconocían alguna bendición especial recibida del Señor, como el nacimiento de un niño (algunos ejemplos son: Natanael, "Dios ha dado"; Berequías, "Yahweh ha bendecido"; Ezequías, "Yahweh ha fortalecido"; etc.). Los nombres teofóricos, es decir, los que contienen el de Dios, generalmente se pueden reconocer en la Biblia por los prefijos ja-, je-,Jeho- (transliteraciones de formas abreviadas del Nombre divino; véase Jehová); por los prefijos El-* o El-i; por el sufijo -el (transliteraciones de la palabra que significa Dios); y por los sufijos -ía, -ías (también formas del Nombre divino). En el NT, el Nombre Jesús recibe constante énfasis. Sus padres recibieron instrucciones acerca de la elección del Nombre (Mt. 1:21, 23); sus seguidores recibieron la invitación de orar en su Nombre (Jn. 16:23, 24); por causa de su sacrificio se le dio un Nombre que es sobre todo Nombre (Fil. 2:9, 10); la salvación se obtiene por medio de su Nombre (Hch. 2:21; 4:12); todo lo que sus seguidores hagan debe ser hecho por medio su Nombre (Col. 3:17); y los primeros cristianos estuvieron dispuestos a sufrir cualquier humillación por causa de ese Nombre (cf Hch. 5:41). "Nombre" en algunos de éstos y de otros pasajes asume un significado más amplio que el de identificar a un individuo; significa "persona", "carácter", "autoridad", "reputación", etc. (Ex. 5:23; 34:5, 6; Dt. 7:24; Hch. 1:15, DHH; Ap. 3:4; etc.).